Índice de contenidos
- ¿Qué es el acuerdo comercial UE-Mercosur?
- El estado actual del acuerdo UE-Mercosur
- La aprobación parlamentaria sigue siendo incierta
- Qué significa esto para la planificación B2B
- Expectativas económicas frente a la realidad
- Qué sectores B2B pueden ganar o perder
- Los agricultores siguen firmemente en contra
- Las diferencias regulatorias siguen siendo relevantes para el comercio B2B
- Las implicaciones estratégicas siguen aumentando
¿Qué es el acuerdo comercial UE-Mercosur?
Mercosur ha sido visto durante mucho tiempo como un mercado lejano, pero para muchas empresas B2B europeas también prometedor. Mercosur es un bloque comercial sudamericano que incluye Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Estos países del Mercosur ya mantienen un comercio intenso con Europa, exportando productos agrícolas y materias primas, e importando maquinaria europea, vehículos y productos farmacéuticos.
Hasta ahora, este comercio ha estado marcado a menudo por aranceles elevados, normas complejas y una notable incertidumbre política. El acuerdo comercial UE-Mercosur pretende cambiar esta situación mediante la creación de un único acuerdo de libre comercio entre la UE y el bloque comercial sudamericano.
Si se aprueba, podría hacer que el comercio sea más predecible, reducir los aranceles en el sector de la automoción, impulsar las exportaciones farmacéuticas y ofrecer a las empresas B2B condiciones más claras para trabajar con las exportaciones brasileñas y otros proveedores de la región.

El estado actual del acuerdo UE-Mercosur
Tras más de 25 años de negociaciones comerciales internacionales, el acuerdo UE-Mercosur ha alcanzado un punto de inflexión importante. El 9 de enero de 2026, los Estados miembros de la UE aprobaron el acuerdo por 21 votos a favor y 5 en contra, con la abstención de Bélgica. La Comisión Europea firmó formalmente el acuerdo UE-Mercosur en Paraguay el 17 de enero, marcando el final de las negociaciones, pero no del proceso de ratificación.
Si el proceso avanza, el acuerdo de libre comercio crearía la mayor zona de libre comercio del mundo, conectando Europa con los países del Mercosur y abarcando a más de 700 millones de consumidores. Para las empresas B2B, esto podría traducirse en un acceso más fácil a los mercados, aranceles más bajos en automoción y nuevas oportunidades para las exportaciones farmacéuticas y el comercio industrial con el bloque sudamericano.
Al mismo tiempo, todavía quedan por resolver varias cuestiones clave. La aprobación parlamentaria sigue siendo necesaria y la resistencia política continúa en varios países de la UE. Las protestas en curso de los agricultores europeos, los debates en torno a las medidas de salvaguardia y las discusiones más amplias sobre la política comercial de la UE hacen que las empresas no puedan aún basarse en el acuerdo para tomar decisiones comerciales a largo plazo.
Para los actores B2B europeos, la cuestión ya no es si el acuerdo UE-Mercosur existe, sino si aportará condiciones comerciales claras y previsibles en los próximos meses.
La aprobación parlamentaria sigue siendo incierta
La firma del acuerdo UE-Mercosur no implica su aprobación. El acuerdo todavía necesita la aprobación del Parlamento Europeo y también podría ser revisado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea para garantizar que cumple con la legislación comunitaria.
La oposición procede de distintos sectores del espectro político. Los eurodiputados verdes y de izquierda han expresado su preocupación por las medidas de salvaguardia que podrían afectar a las exportaciones brasileñas y a otros flujos comerciales, mientras que los partidos de extrema derecha y parte del bloque centrista siguen divididos. Como resultado, el desenlace de la votación es difícil de prever.
Funcionarios de la UE han confirmado que el acuerdo no puede aplicarse, ni siquiera de forma provisional, hasta que se conceda la aprobación parlamentaria. Esto ha frenado las expectativas en países como Alemania y España, que esperaban que el acuerdo pudiera avanzar con rapidez en respuesta a la competencia entre Estados Unidos y China y a la creciente influencia china en Sudamérica.
Incluso si es aprobado por el Parlamento, el acuerdo tendría que afrontar un largo proceso de ratificación nacional, lo que añadiría nuevos retrasos.
Qué significa esto para la planificación B2B
Para las empresas B2B, la incertidumbre en torno al acuerdo UE-Mercosur complica la planificación. Aunque se espera una reducción de los aranceles, las empresas todavía no pueden actuar como si esto estuviera garantizado. Hasta que se conceda la aprobación parlamentaria, las normas comerciales actuales siguen en vigor.
Para muchas empresas, esto implica:
- Los contratos no pueden fijarse en función de aranceles futuros: los aranceles de automoción y otros gravámenes siguen aplicándose, por lo que las hipótesis de precios siguen siendo arriesgadas.
- Los acuerdos a largo plazo conllevan un mayor riesgo: los ahorros de costes previstos pueden no materializarse si el acuerdo se retrasa o se bloquea.
- Las decisiones de aprovisionamiento son más cautelosas: las empresas evitan comprometerse con nuevos proveedores en los países del Mercosur.
- Los planes logísticos y de inversión se retrasan: las expansiones vinculadas al bloque sudamericano suelen quedar en suspenso.
- La flexibilidad es prioritaria: las empresas mantienen proveedores alternativos y evitan contratos rígidos.
Por ahora, la mayoría de las empresas B2B siguen de cerca el proceso de aprobación parlamentaria antes de tomar decisiones vinculadas al acuerdo UE-Mercosur.
Expectativas económicas frente a la realidad
Los defensores del acuerdo de libre comercio destacan el tamaño del acuerdo UE-Mercosur y sus posibles beneficios para las empresas europeas. El acuerdo eliminaría los aranceles sobre el 91 % de las exportaciones de la UE a los países de Mercosur y sobre el 92 % de las importaciones a la UE, lo que podría generar alrededor de 4.000 millones de euros en ahorros arancelarios anuales.
Sin embargo, se espera que el impacto económico global para la UE sea limitado. Las estimaciones de la Comisión Europea indican que el acuerdo añadiría solo un 0,05 % a la economía de la UE de aquí a 2040, lo que equivale a unos 90.200 millones de euros. Esto refleja unos volúmenes comerciales relativamente bajos entre Europa y Sudamérica, incluso teniendo en cuenta que Brasil es la mayor economía del Mercosur.
Para los países de Mercosur, el impacto probablemente será mayor. Los economistas prevén un crecimiento más elevado de las exportaciones y beneficios económicos más directos. Mientras que la UE suele presentar el acuerdo como parte de su política comercial más amplia y como una respuesta a la competencia entre Estados Unidos y China, el bloque sudamericano podría obtener beneficios más claros a corto plazo.

https://epthinktank.eu/2019/12/11/mercosur-economic-indicators-and-trade-with-eu
Qué sectores B2B pueden ganar o perder
El impacto del acuerdo UE-Mercosur no será el mismo para todos los sectores. Algunas industrias B2B podrían beneficiarse de aranceles más bajos y de un mejor acceso a los mercados, mientras que otras podrían enfrentarse a una competencia más intensa.
Sectores con mayor probabilidad de beneficiarse
- Automoción: unos aranceles más bajos podrían reducir costes y mejorar la competitividad de las exportaciones
- Exportaciones farmacéuticas: acceso más fácil a los mercados del Mercosur
- Maquinaria industrial: nuevas oportunidades de venta en el bloque comercial sudamericano
Sectores más expuestos al riesgo
- Agricultura: mayor competencia de importaciones de menor coste
- Industria alimentaria: presión sobre precios y márgenes
Sectores con impacto mixto
- Logística y puertos: mayores volúmenes comerciales, pero también más controles e incertidumbre
- Distribuidores: más opciones de aprovisionamiento, junto con un mayor riesgo comercial y regulatorio

https://ec.europa.eu/eurostat/web/products-eurostat-news/-/ddn-20221026-2
Los agricultores siguen firmemente en contra
Las protestas de los agricultores europeos siguen siendo una de las principales fuentes de oposición al acuerdo UE-Mercosur. Las organizaciones agrarias sostienen que un aumento de las importaciones procedentes de los países del Mercosur intensificaría la competencia y presionaría a los productores de la UE.
Las preocupaciones se centran especialmente en las cuotas de carne de vacuno y aves de corral, así como en las exportaciones brasileñas, que a menudo son más baratas que los productos europeos. Los agricultores también señalan las diferencias en los estándares de producción.
La Comisión Europea ha propuesto medidas de salvaguardia como controles a la importación y mecanismos de apoyo en caso de crisis. Sin embargo, estas medidas no han reducido la oposición y siguen influyendo en el proceso de aprobación.
Las diferencias regulatorias siguen siendo relevantes para el comercio B2B
Para las empresas B2B de la UE, la reducción de los aranceles no elimina los retos regulatorios. Incluso si se aprueba el acuerdo UE-Mercosur, el cumplimiento normativo seguirá siendo una cuestión clave.
Los principales riesgos para las empresas B2B incluyen:
- Estándares diferentes: las normas medioambientales, de seguridad alimentaria y de producción difieren entre la UE y los países del Mercosur.
- Costes continuos de cumplimiento: los importadores de la UE deben seguir cumpliendo las normas europeas, lo que implica más controles, documentación y costes.
- Controles más estrictos: unos aranceles más bajos pueden ir acompañados de inspecciones más rigurosas en las fronteras de la UE.
- Posible uso de medidas de salvaguardia: estas pueden limitar las importaciones e interrumpir las cadenas de suministro con poco margen de aviso.
Con un marco regulatorio todavía poco claro, las grandes organizaciones están adoptando un enfoque más prudente en el aprovisionamiento, y esta cautela se deja sentir a lo largo de toda la cadena de suministro. La selección de socios se vuelve más estricta y las solicitudes de presupuesto se utilizan cada vez más para evaluar precios, cumplimiento normativo y condiciones de entrega antes de asumir compromisos a largo plazo.

Las implicaciones estratégicas siguen aumentando
El momento en el que se sitúa el acuerdo UE-Mercosur hace que el debate sea aún más relevante. El comercio global está cada vez más fragmentado, con mayores riesgos políticos y una competencia más intensa entre las grandes economías. En este contexto, la UE considera el acuerdo como un instrumento para proteger su posición comercial a largo plazo, en línea con las dinámicas de seguimiento analizadas por el sistema de vigilancia del comercio de la WTO.
El creciente papel de China en Sudamérica es una de las principales preocupaciones. China compra actualmente alrededor del 30 % de las exportaciones brasileñas, mientras que la UE representa aproximadamente el 16 %. Este cambio muestra cómo está evolucionando la influencia en la región y por qué la UE busca reforzar sus vínculos con los países del Mercosur y con el conjunto del bloque sudamericano.
Por este motivo, el acuerdo UE-Mercosur se percibe cada vez más como un movimiento estratégico, no solo económico. Sus defensores sostienen que podría ayudar a asegurar las cadenas de suministro, apoyar a los exportadores y reforzar la política comercial de la UE en un momento de creciente competencia entre Estados Unidos y China. Los críticos, sin embargo, cuestionan si estos objetivos a largo plazo justifican los desafíos políticos y sociales asociados al acuerdo.
Conclusión
El acuerdo comercial UE-Mercosur tiene el potencial de transformar el comercio entre Europa y los países del Mercosur, pero todavía no constituye una base fiable para la toma de decisiones empresariales.
Hasta que se aseguren la aprobación parlamentaria y la ratificación nacional, las empresas B2B deberían planificar sobre la base de los aranceles y normas actuales, analizar las oportunidades con cautela y evitar compromisos rígidos. La oportunidad es real, pero el factor tiempo sigue siendo el principal riesgo.
Para más información sobre la evolución del comercio en la UE y sobre cómo las empresas B2B pueden prepararse ante cambios regulatorios y de cumplimiento normativo, europages Inside Business ofrece análisis y orientaciones prácticas.
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