Índice 

 

  • Por qué 2026 marca un punto de inflexión para el B2B en España 
  • Competir en el B2B español tras la factura electrónica obligatoria 
  • Qué cambia exactamente, en términos prácticos 
  • Cómo se verán afectadas las operaciones diarias 
  • Qué exigirán los compradores B2B en el nuevo entorno digital 
  • Lo que los proveedores B2B deben adaptar ante el cambio digital 
  • Qué ocurre si una empresa retrasa la adaptación 
  • Próximos pasos antes de 2026 

Competir en el B2B español tras la factura electrónica obligatoria 

Hasta ahora, la digitalización en el B2B ha ido a ritmos muy distintos. Algunas empresas ya habían apostado por automatización, integración de sistemas y control de datos, mientras que otras seguían con procesos manuales o soluciones parciales desconectadas. En 2026, esa diferencia deja de ser solo una cuestión de eficiencia y se convierte en un factor clave de cumplimiento y competitividad. 

España entra en una etapa donde las transacciones entre empresas estarán mucho más estructuradas, monitorizadas y estandarizadas. Todo lo relacionado con facturación, pagos, plazos y trazabilidad deja de ser interno y pasa a formar parte de un ecosistema digital más amplio. Esto no solo hace que las empresas tengan que replantearse cómo hacer una factura electrónica, sino también cómo integrarla de forma efectiva en su día a día, aprovechando herramientas como el kit digital factura electrónica o el software Verifactu. 

Para el B2B, esto supone un cambio de mentalidad. Cumplir ya no basta; adaptarse rápido y de manera eficiente marcará la diferencia entre quienes refuerzan su posición en la cadena de valor y quienes se quedan atrás. Tener un buen plan de transformación digital ya no es opcional, es imprescindible. 

Qué cambia exactamente, en términos prácticos 

Ejemplo de flujo de emisión y recepción de facturas electrónicas en un entorno B2B. 
Fuente: EDICOM

Cuando hablamos de los cambios que llegan en 2026, es fácil perderse entre referencias legales y tecnicismos. Para una empresa B2B, lo importante no es el nombre de la norma, sino todo aquello que deja de poder hacerse como antes. 

En España, estos cambios se concretan con desarrollos técnicos y directrices de la Agencia Tributaria, que marcan cómo deben emitirse, enviarse y conservarse las facturas electrónicas entre empresas. 

El primer cambio relevante es la factura electrónica obligatoria. Ya no basta con enviar facturas en formato digital; ahora hay que usar sistemas estructurados que garanticen trazabilidad, integridad y control. Los PDFs por correo electrónico, aunque todavía se vean mucho, ya no cumplen con lo que exige el nuevo entorno. 

Además, usar un software verifactu cambia completamente la manera de trabajar. Las facturas dejan de ser documentos aislados y se convierten en datos dentro de un flujo continuo: emisión, recepción, aceptación, rechazo, pago y archivo. Todo debe quedar registrado y ser verificable. Para muchas empresas, esto implica replantearse no solo cómo hacer una factura electrónica, sino también cómo integrarla en su día a día, apoyándose en soluciones como el kit digital factura electrónica y en un plan de transformación digital que haga todo más fácil y eficiente. 

Esto afecta directamente a la forma en que las empresas: 

  • Emitan facturas a sus clientes 
  • Reciban y procesen facturas de proveedores 
  • Gestionen incidencias y discrepancias 
  • Controlen plazos de pago y cobro 

En la práctica, muchas empresas se darán cuenta de que sus sistemas actuales no están preparados para este nivel de exigencia, y que soluciones que hasta ahora funcionaban de manera informal o semi-manual comienzan a generar riesgos operativos. 

 

Cómo se verán afectadas las operaciones diarias 

Uno de los errores más habituales es pensar que estos cambios solo afectan al departamento de contabilidad. La realidad es que el impacto llega a toda la empresa. 

En el día a día, las operaciones B2B se vuelven mucho más interdependientes. La facturación deja de ser el último paso de una operación comercial y pasa a integrarse desde el inicio del proceso. Un error en los datos del cliente, un precio mal aplicado o una gestión descuidada de los plazos puede bloquear una factura o retrasar un pago. 

Los equipos financieros tendrán que trabajar más de cerca con: 

Ventas, para asegurarse de que las condiciones comerciales están bien definidas 

Compras, para validar correctamente las facturas recibidas 

IT, para garantizar que los sistemas se comunican sin problemas, especialmente si se usan herramientas como software verifactu o se aplica el kit digital factura electrónica 

También cambia la forma de gestionar el tiempo. Los ciclos de facturación y pago se vuelven más visibles, lo que deja menos margen para improvisar o “resolverlo más tarde”. La información circula más rápido, pero cualquier error se nota de inmediato. 

Para muchas empresas, esto significa revisar procesos que llevaban años sin tocarse. No porque fueran incorrectos, sino porque el nuevo contexto exige otro nivel de control y coherencia, y un buen plan de transformación digital es clave para adaptarse con éxito. 

 

Qué exigirán los compradores B2B en el nuevo entorno digital 

Uno de los cambios menos visibles, pero más importantes, de 2026 es cómo van a evolucionar las expectativas de los compradores B2B. 

Las empresas compradoras, sobre todo las más grandes, estarán bajo más presión para cumplir plazos, justificar pagos y mantener procesos claros y transparentes. Y esa presión inevitablemente se trasladará a sus proveedores. 

Eso se traducirá en requisitos cada vez más concretos, como: 

 

  • Capacidad para emitir facturas electrónicas obligatorias y compatibles 
  • Rapidez en la corrección de incidencias 
  • Visibilidad sobre el estado de las facturas 
  • Coherencia entre pedidos, entregas y facturación 

En muchos casos, estas exigencias no vendrán como obligaciones legales, sino como condiciones comerciales. El proveedor que no pueda adaptarse se encontrará con fricciones, retrasos y costes administrativos extra. 

A medio plazo, la capacidad de integrarse digitalmente podría convertirse en un criterio de selección tan decisivo como el precio o el plazo de entrega. Para los compradores, trabajar con proveedores que utilizan herramientas como software verifactu, el kit digital factura electrónica o que siguen un buen plan de transformación digital significa reducir riesgos y hacer la gestión interna mucho más sencilla. 

 

Lo que los proveedores B2B deben adaptar ante el cambio digital 

Para los proveedores B2B, 2026 no es un problema lejano, sino una fecha límite real. Esperar al último momento suele acabar en decisiones apresuradas, costes más altos y errores que se podrían haber evitado. 

Las áreas clave a revisar con antelación son claras. Primero, el software de facturación y su compatibilidad con los nuevos requisitos. No basta con que emita facturas; tiene que hacerlo de manera estructurada, segura y trazable, apoyándose cuando sea posible en herramientas como el kit digital factura electrónica. 

En segundo lugar, los procesos internos. Muchas incidencias de facturación no vienen por la tecnología, sino por datos mal gestionados, condiciones comerciales poco claras o falta de coordinación entre departamentos. Saber cómo hacer una factura electrónica correctamente se vuelve fundamental. 

También es clave la formación de los equipos. La digitalización no funciona si las personas que la usan no entienden por qué se hace y cómo impacta en su trabajo diario. 

Adaptarse a tiempo no solo reduce riesgos, sino que puede convertirse en una ventaja competitiva. Un proveedor preparado transmite profesionalidad, fiabilidad y capacidad de crecimiento. 

En un contexto de cambio como el que vive el B2B en España, muchas empresas están reforzando su posición apoyándose en software verifactu y en un sólido plan de transformación digital, que les permite adaptarse más rápido, reducir riesgos operativos y mantener relaciones comerciales estables durante el cambio. 

 

Qué ocurre si una empresa retrasa la adaptación 

El mayor riesgo de retrasar la adaptación no es la sanción, aunque exista. El verdadero riesgo es quedar fuera del mercado sin darse cuenta. 

Las empresas que no estén preparadas pueden enfrentarse a: 

 

  • Retrasos en los cobros
  • Rechazo de facturas por parte de clientes
  • Incremento de tareas manuales y errores
  • Pérdida de confianza comercial

En un entorno B2B cada vez más competitivo, estos problemas impactan directamente en la rentabilidad y la estabilidad financiera. Además, una mala experiencia administrativa puede pesar tanto como un fallo en el producto o el servicio. 

Muchas relaciones comerciales no se rompen de golpe; simplemente dejan de renovarse. En 2026, no adaptarse a tiempo puede ser una razón silenciosa para perder clientes. 

 

Próximos pasos antes de 2026 

El tiempo juega a favor de quienes actúan con anticipación. Evaluar los sistemas actuales, detectar puntos débiles y trazar una hoja de ruta clara permite repartir el esfuerzo y evitar decisiones apresuradas. 

Algunas acciones clave son: 

 

  • Auditar los procesos de facturación actuales y revisar cómo hacer una factura electrónica correctamente
  • Consultar con proveedores tecnológicos y asesores, aprovechando herramientas como el kit digital factura electrónica o el software verifactu
  • Involucrar a los equipos clave desde el inicio
  • Comunicar con clientes y proveedores los cambios que se implementarán

2026 no es solo una fecha para cumplir con la normativa de la factura electrónica obligatoria. Es también una oportunidad para profesionalizar las operaciones, reducir fricciones y reforzar la posición de la empresa en el ecosistema B2B español mediante un sólido plan de transformación digital. Las empresas que lo vean así no solo cumplirán, sino que estarán mejor preparadas para competir. 

 

Conclusión 

Para el B2B español, 2026 no es solo una fecha de cumplimiento, sino un punto de inflexión en cómo operan y colaboran las empresas. La factura electrónica obligatoria, el uso de software verifactu y saber cómo hacer una factura electrónica afectan directamente a las relaciones comerciales, los flujos de caja y la confianza de clientes y proveedores. 

Herramientas como el kit digital factura electrónica pueden facilitar los primeros pasos, pero el verdadero desafío está en integrar estos cambios dentro de un sólido plan de transformación digital que encaje con los procesos de la empresa. 

Las compañías que se anticipen no solo cumplirán con la normativa, sino que reducirán fricciones administrativas, mejorarán su reputación como socios fiables y reforzarán su competitividad. En 2026, adaptarse a tiempo será clave para seguir haciendo negocios B2B en España. 

 

Clara Martin
Clara Martin
Clara transforma datos de mercado y noticias económicas en información práctica para profesionales B2B. Especializada en estrategia, comercio y sostenibilidad, ayuda a las empresas a detectar tendencias y tomar decisiones informadas en el mercado europeo.